01 septiembre

AuseNcias

-- [ / Zarpazos de ausencia arañan mi voz,

que se esparce en la noche

por el gélido desierto de mi memoria.

Quisiera ser ángel,

y soy loba.

Quisiera ser luminosamente presa,

y soy

 impenetrablemente mía./ ] --


Por las ausencias que viven con nosotros.

 /AnA GaLinDo/

Estancia: Palabras y Desiertos



9 comentarios:

Rosa dijo...

buena personificación :)esa ausencia.... deja mucho que desear
Mucha suerte y besos y abrazos y cariños :)

MIMOSA dijo...

Imagen y palabras, palabras e imagen, compendio de un decir que sale de lo profundo de tu alma.
Me quedo con todo. BESOS DULCES

TORO SALVAJE dijo...

Recuerdo cuando me dolían las ausencias.
Ahora ya no.
Ahora me duelen las presencias.

Besos.

Anónimo dijo...

hola gracias ANA por pasar y comentar,muchísimas gracias...se ha desatado un temporal de tormenta electrica, y lluvia, debo desconectarme
un abrazo
lidia-la escriba

Antorelo dijo...

Me quedo con este verso:"Zarpazos de ausencias arañan mi voz". A veces, las ausencias son muy dolorosas, pero a medida que pasa el tiempo, su intensidad es menor.
Bonito y breve poema.
Saludos

Juan Gerardo dijo...

Ana, como no soy psicólogo para analizar tu texto, ni tampoco soy escritor para desmenuzarlo. Solo puedo decirte que me gustó enormemente por lo duro de los significados.

Ojalá que los gélidos desiertos de la memoria no lleguen a los vivos.

Saludos desde México. Un beso.

Ángel F. García dijo...

Las ausencias que nos duelen, que nos acribillan el alma, dormidas en algún rincón, han despertado.

Sintámonos vivos aunque duela...

Un beso, Ana, y gracias por este hermoso texto.

Carlos dijo...

Querida Ana. Te dejo mi impresión.
Tan breve poema aporta una antítesis poética sublime: El contraste entre «ángel / loba» y «luminosamente presa / impenetrablemente mía» condensa en apenas seis versos una arquitectura del empoderamiento de una belleza sobrecogedora.
Me encanta leerte.

Anónimo dijo...

Ana, ¡qué fuerza tan bárbara! Ese final de "impenetrablemente mía" me ha erizado la piel. Es la afirmación perfecta de la mujer que no se deja someter por el dolor.

Amiga poética.