Aquella serenidad no era sino el refleJo
que encendía la luz de sus estancias
apaciguando el oleaje de todas sus luchas.
La belleZa del viaje en sus pensamienTos,
permanentemente amparadoS
en la barca de su vida,
siempre a contraviento.
/AnA GaLinDo/
Estancia: Arquitecturas del tiempo

