La serena raíz de tus ramas,
como claros silencios con ritmo,
alcanzaron la barca
amarrada a mi tibio secreto:
"La brisa ligera que abrazaba las olas
retomó su rumbo
que ahora navega perfecta en mi oído,
empujada por el susurro más limpio".
No suena la sal, ni siquiera la arena.
Sino los restos de ese naufragio
que arrastraron tu voz a la orilla.
"Ahora rehacen los trazos de aquella silueta...
que componía sonetos de amor,
en la alborada azul de mis días,
en aquella olvidada vereda".
/AnA GaLinDo/
Estancia: Arquitecturas del Tiempo

IlusTraciones de Kimicojewell y Carlos Casamayor

