Solvente y disipada,
tu energía, que es absoluta,
encadena el correteo de mis palabras
hasta llegar a ese lugar en donde estremeces
cada estamento mío
con la dicha del dulce instante de tenerte.
Configuro la retórica rebuscada de nuestros indicios
hasta rasgar contigo la otra mitad del liviano silencio,
aquel que tan perfecto conoces
y que también te pertenece.
Desafiamos juntos todo lo que nos ampara:
la verdad inacabable, la ciencia incierta,
las páginas rotas convertidas en mantel,
el helor de los cuerpos vacíos que no ceden estupor
y que nos seducen incesantes,
hasta envolver, incautos,
la piel de nuestra memoria.
/AnA GaLinDo/
Estancia: Vísperas del Fuego

Ilustración Catrin Welz-Stein
