A veCes el viento cimbreaba su cePa, el sol le quemaba los broTes o el trueno la hacia temBlar.
PeRo no temía: sus raíces estaBan bien asenTadas.CuaNdo llegara el fin de su cicLo, sabía que una goTa de savia arraigaría en la tierra moJada que sujeTaba sus pies...
[/al igual que la orquídea marchita de invierno que, con su súbita muerte, alimenta de sueños el campo/]/AnA GaliNdo/
Al amor, que riega y nutre cada día mis raíces.
Estancia: Vísperas del Fuego

