Siempre he deseado ser la anfitriona simple
de una estructura no corrompida.
Proponer ofrendas y desafíos.
Alejarme de esta línea horizontal
sin la sombra de la duda,
ni de su trama y entresijos fáciles.
Me siento presa de un sistema de condenas y salvaciones,
de aceptaciones y rechazos
De una lista de intentos de cordura
y lejano sabor a inteligencia
De una única forma de salvarme
en constancia y desvarío.
/AnA GalinDo/
Estancia: Palabras y Desiertos

Ilustración: Afief Sugiharto
[/Mi amor o dedicación por mi trabajo en ocasiones me hizo sentir mal, por un mal ambiente laboral. Esto es un apoema a la belleza, que yo creo que debería ir aparejada a mi dedicación y modo de vivir, y no encuentro mejor forma que gritarlo/]

8 comentarios:
Tu apoema es una condena ante la injusticia que estamos viviendo, en el trabajo, en la sociedad, en esta burro-cracia vacía de contenidos humanos... Tu grito se alza en el silencio de tantos que no pueden o saben expresarlo, pero que también lo padecen.
Fuerte, luminosa tu voz, como siempre. Un beso.
somos parte del engranaje , imposible soltarle
es lo que hay
vivimos y sobrevivimos
interés personal... interés país...interés global
solo podemos actuar en uno de ellos a conciencia, intentar abarcar los tres, es barrer a medias el patio
besitos y buen domingo
Es tan difícil sostenerse cuando alrededor hay tanta presión. Caminar por la senda elegida cuando muchos ponen piedras.
No se deja de ser parte, pero si hay voluntad de sortearlas.
Animo y adelante.
Un abrazo inmenso amiga.
Tu voz se escucha, Ana! Bien alta y poderosa. Porque tiene el poder de la convicción y la dignidad. Estos tiempos son brutales y muy superficiales, pero estoy convencida que vamos a salir adelante.
Todo mi cariño y mi agradecimiento, porque aún en momentos penosos, sos una mujer que brilla!
Un abrazo bien fuerte!
Interpreto cada cosa en la vida como política creada por mí misma. No culpo a otros por mi desdicha, aunque tomen decisiones malas por mí, encuentro en cada cosa aburrida una motivación, para mí el trabajo es un medio de dar a conocer a otros algo nuevo, de poder enseñarles. Cada persona que me hace daño es una víctima de la baja autoestima y de no haber sido educada como corresponde, cada persona que me maltrata, es un ser que vive infeliz.
Me considero feliz y agradecida por pasar situaciones que me enseñarán a educar a mi hijo para que no las atraviese, porque tendré la respuesta para poder guiarlo y la habré experimentado.
Lo que se transforme en rutina, inmediatamente lo recreo para poder disfrutarlo.
Es cierto que a veces agobia, pero nada más por el cansancio físico, algo que se puede remediar.
Alguien me dijo una vez: TODO EN EL UNIVERSO CONSPIRA PARA MI FELICIDAD.
Y yo agrego: SENTIRME MAL POR ESO, ESTA MAL.
Besos y bendiciones... Ojalá puedas descubrir la belleza de la vida, en la nostalgia, el dolor restaurador de nuestra alma y la melancolía.
Bellísimo tu poema
Querida Ana: sin lugar a dudas, con tu grito profundo y tu lamento sincero y consciente, estás salvada. Y lo que es más importante, te sientes libre, pensante, disconforme, rebelde y justa. Un beso
Somos muchos con el grito
de impotencia
que nos deja varados
ante tanto desvarío.
Ya no sé si pedir cordura
ya sería pedir mucho.
Un abrazo muy grande.
¡Ay, pero qué joya de texto acaba de salir de tus manos! De verdad que leí estas líneas y sentí un pellizco en el pecho, porque ¿quién no se ha sentido alguna vez atada a lo que los demás esperan, metida en ese juego agotador de "aprobar o suspender" para encajar?
Esa tensión entre querer mantenerte fiel a ti misma (ser esa anfitriona de una estructura no corrompida) y el cansancio de aguantar el sistema es algo verdaderamente profundo. Y el cierre... ese "constancia y desvarío" es, sin duda, la clave de todo. Un abrazo a nuestras contradicciones, a esa cordura que nos mantiene en pie y a esa pizca de locura sagrada que nos salva.
Abrazos, querida Ana.
Luci
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