13 enero

Donde habita mi verso. Por ti,...

 





Por ti, yo sigo.
Con tus ojos hermosos que esparcen ternura,
y resplandores de luz en la mirada:

Es mi Poesía.


Ese "te quiero"
que me provoca la caricia de invierno,
y la armonía de un beso:

Es mi poesía.

El rebote de la lluvia
en el pétalo de la rosa que espera,
y el suave aire que la mece:

Es mi poesía.

Los naranjos de otoño
dibujando sonrisas de sueños perfectos
en un cielo rebelde:

Es mi poesía.

Sentir calor en la sombra
y los temblores de mi alma en coma,
en agonía tajante:

Es mi poesía.

Saber que repasas mis letras
y piensas anhelos coincidentes,
de un futuro que no espera:

Es mi poesía.

La inmensidad de una bondad insurrecta
que doblega mi todo,
con la agonía de la llama que asciende:

Es mi poesía.

Esa lágrima eterna
como diamante de sal,
que secó mi cascada:

Es mi Poesía.

Tu volar tranquilo
que abre camino despejado a mis pasos
El abrazo sincero de la llegada y la ida:

Es mi poesía.

La realidad que construye lo propio
y esa injusticia que incita la distancia
hasta la demencia:

Es mi poesía.

La palabra atrapada en el cristal de un espejo
y el sonido de las raíces cuando los arboles crecen
y preparan tu abrazo:

Es mi poesía.

Este naciente y el ocaso, 
la vida que habla de lo hecho,

la integridad de quienes nos sostienen

y la enormidad del amor que nos resiste.

Todo esto,

es mi poesía.


 /AnA GaLinDo/

Estancia: Voces de la lluvia



Ilustración de Elizabeth Gadd

Dedicado a mi hija y nuestro amor a las letras.
Desnudar la trastienda de mi escritura. La poesía no es una abstracción ni un adorno formal, sino el mapa de todo lo que me duele, me alivia y me sostiene: la lluvia, la ausencia, la mirada del otro y esa resistencia callada que nos permite seguir en pie.

1 comentario:

Carlos Fuentes dijo...

Un ejercicio de poética metalingüística de gran sinceridad. El recurso de la anáfora como letanía 'Es mi poesía' articula un catálogo de tu mundo sensible: la naturaleza, la pérdida, la resistencia y el vínculo con el otro se entrelazan para explicar la necesidad misma de la palabra.

Una obra que convierte la cotidianidad en refugio creativo.