Cuerpo de niebla y aire
Cuando te escribo me desnudo
de la carne y la materia,
y solo pienso en tu menudo
cuerpo de niebla y aire.
A la deriva en el vacío,
soy en la noche un faro,
así encallé yo en tus aguas:
peregrina y soñando.
Cuando te escribo me despojo
de la gravedad,
y entonces, ya lejos del suelo,
te poseo en silencio.
/AnA GaLinDo/
Estancia: Umbrales y Ventanas

Ilustración: José Marchado

2 comentarios:
Sensual, cercano, propio.
Muy bien.
Saludos.
La repetición de la fórmula «Cuando te escribo me desnudo...» actúa como una puerta litúrgica.
No se trata de una desnudez erótica primaria, sino de una desnudez metafísica: despojarse «del mundo», «de la carne» y «de todo lo terreno».
La escritura opera aquí como una catarsis que limpia la sustancia densa de la vida para acceder a otra dimensión.
Mi análisis literario. Saludos
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