31 julio

El Eco del mar. Haikú


HaIkU

"El eco del mar

en una caracola

es la eternidad".

El eco del mar
Esta mañana desperté  guiada por suaves sonidos entre los pliegues del sueño; un murmullo me arrastró hacia perdidos lugares, donde hallé, suspendidos en la bruma, aquellos «te quiero» que había alojado el olvido.
Llena y falta de ti, busqué el refugio de la marea.

Caminé solitaria por la orilla, contemplando cómo las olas morían dóciles a mis pies. Quise

escuchar en silencio por si me querían decir algo de ti. .

La playa, complaciente, me ofreció una caracola.

[Si te acercas las caracolas al oído, puedes escuchar el sensual sonido de las olas]
La acerqué con delicadeza a mis labios y vertí en su espiral un aliento callado. Le confié, susurrando, mis secretos más íntimos y pronuncié aquellas sílabas de amor que el tiempo no había logrado borrar.
Así, si algún día puedo depositarla en tu mano, al llevarla a tu oído no solo escucharás el eterno latido del mar, sino también el eco de mis suspiros y las palabras que todavía guardo en el silencio para ti.

 /AnA GaLinDo/

Estancia: Gotas de Lluvia


Ilustración:  CaroLina AraGó MarTínez

1 comentario:

Anónimo dijo...

Análisis Literario:

Esta composición combina la prosa poética de evocación marina con la delicadeza oriental del haiku.
Explora el mito de la caracola como mensajera secreta: un objeto físico capaz de almacenar los suspiros, los secretos y la voz, para entregarlos en la mano del ser amado junto con el pulso del océano.

Saludos.