Verde antiguo
La ciudad comienza a pintarse de un verde antiguo;
musgos de ceniza y sombra germinan por las aceras,
habitan las grietas
y los rincones desiertos de la calle.
Esta agua no cae con la intensidad de antaño,
pero convoca el margen de la memoria.
Un manto vegetal brota en el silencio
como la huella de aquel atardecer:
nace en el refugio de las paredes blanquecinas
y persiste con una tenacidad humilde,
midiendo la anchura de todo lo que dejó en los huesos.


6 comentarios:
SHUARE dijo...
Hola!!
Pues quien lo escribió para ti es muy romántico.
Me ha gustado mucho.
Besos.
Sí. Lo es. A mí también me encanta. Gracias
Guillermo Furlong dijo...
Que suave y sutil invitacion, dicha de un modo delicado,pero sugestiva,¿algun dia me contaras si fue aceptada?, besos amiga y, lo mejor para ti
Pues el conjunto se complementa, Gabriela Mistral excelsa poetisa, Me encanta su poesía.
Luego lo de la puerta muy acorde con Gabriela, y el cierre con esa declaración de amor. Completamente romántico.
Felicitaciones.
Saludos cordiales.
Hola!!
Pues quien lo escribió para ti es muy romántico.
Me ha gustado mucho.
Besos.
Un acierto rotundo transformar la imagen del musgo urbano en una metáfora sobre la tenacidad del sentimiento. El ritmo poético que ha ganado es impecable.
Abrazos, querida Ana.
Carlos
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