02 febrero

Los Árboles y el Verbo


"Los árboles son las columnas de la tierra;
si los derribamos el cielo caerá sobre nosotros"
PROVERBIO HINDÚ



Hubo un tiempo en que los árboles

hablaban una lengua común, verdosa y lumínica.


Entre veredas de hojas y senderos leñosos,

el viento arrastraba impetuoso

las palabras y los pensamientos.


Las ramas, con el roce del aire,

se agitaban radiantes, desatando las risas del cielo.


Abrazos leñosos de piedras y granos

arrancaban melodiosos acordes a los impávidos brotes

que remataban las copas

coronadas de luz.


Los bosques cosechaban sus ecos

y todo el monte se llenaba con los murmullos

del frondoso lenguaje de la Naturaleza.


Los árboles más viejos hablaban de los tiempos

en los que la palabra les fue dada.


Los más tiernos crecían entre los quejidos del otoño

y la eclosión polifónica de la primavera.


Aquellos lenguajes cedieron a la Tierra el don de la Palabra,

el sonido de las Esferas,

y el sentir la Vida soñando en azul.


 /AnA GaLinDo/

Estancia: Palabras y Desiertos


Ilustración: Oriol Jolonch




Palacio de Topkapi. Estambul. Turquía


La Gomera. Parque de Garajonay. El Chorro


Campos de Criptana. Ciudad Real


La Gomera. Parque de Garajonay


Fotografías de Ana Galindo 


16 comentarios:

Pluma Roja dijo...

Preciosa fotografías acompañadas de unos versos idóneos.


Saludos.

TORO SALVAJE dijo...

Adoro los árboles.
Me ha encantado lo que has escrito.
Y el proverbio hindú es magnífico.

Besos.

mj dijo...

Sencillamente hermosa exposición de versos y fotografías...
Un saludo
mj

Gerardo dijo...

Me gusta contemplar como los árboles se mecen al son del viento, nos hablan entre susurros del transcurrir sereno y tranquilo de la vida, transmiten paz.
Lo que has escrito es magnifico y las fotografías de una gran belleza.
Te quiero mi vida.

Ruben dijo...

Me ha encantado todo, desde el proverbio hindú, pasando por la fotos y terminando por la belleza de las palabras dedicadas a los árboles, que no se mueven, pero que son quienes permiten que nos movamos y respiremos.

Marinel dijo...

Yo me siento árbol en muchas ocasiones...sí,como lo oyes!
Cuando me mece el viento o el sol despierta los poros de mi piel o cuando siento que mis pies se aferran a esta gravedad terrestre sin dejarnos ir a la luna...
No somos en cierto modo árboles también?
:)
Cosas mías,Ana, no hagas caso. Es que me haces desvariar con tus preciosos escritos,je,je,je
Besos miles.

Cecy dijo...

El árbol esta relacionada entrelazadamente con la vida, la sabiduría y el cuidado que debemos brindarles, habla de nosotros.
Precioso Ana.
Y las imágenes de ensueño.

Un gran abrazo Amiga.

lichazul dijo...

preciosa poesía a estos colosos verdes
ellos son mis héroes gaianos

besitos y luz

Chaly Vera dijo...

Los arboles ahora lloran cuando ven a un hombre.


Besos

Julie Sopetrán dijo...

Felicidades amiga, me han encantado tus árboles. Estamos en la misma onda...
http://eltiempohabitado.wordpress.com/haikus-para-ninos-aprender-de-los-arboles/ No dejes de entrar. Un abrazo.

Unknown dijo...

Naturaleza y verbo, es de lujo tu ARTE. Besos

Funámbulus dijo...

Tu escribes para que los dioses vuelvan y se pueblen los bosques de gnomos, ninfas y centauros. Un placer degustar la naturaleza de tus versos. Salud!

Marisa dijo...

Llegarán nuevos tiempos
en que los árboles no se rindan
y la primavera reinará
sobre la tierra.

La Naturaleza nos enseña
amar la vida.

Besos

Sara O. Durán dijo...

Regalas tanta belleza con tus entradas. Que preciosas imágenes, para acompañar tus letras.
Besos.

@S_Corral_Poesia dijo...

Esta composición posee una aliento mítico fascinante. La forma en que transita de la física del árbol (las copas, la madera, los brotes) a la metafísica de la palabra y la música de las esferas es impecable. Un poema coral, luminoso y de un poso poético muy alto.

(Perfil: Editor de poesía contemporánea)

Anónimo dijo...

Valor poesía metafísica:
La obra traza un arco de creación perfecto. Comienza en el origen primitivo de la voz vegetal, atraviesa la danza corporal de las copas y el viento, asciende a la transmisión intergeneracional entre los árboles viejos y los brotes, y culmina en la entrega de la palabra a la tierra y al cosmos.
Fabuloso. Una de tus piezas más sorprendentes.
Gracias