10 junio

BoceTos


¿Anudaste ya la luna 

al tejado del invierno?

Tira de la cuerda,

aprieta el nudo 

hasta que ceda la sombra.

Déjale a la llama que arde bajo la almohada

un soplo azul de aliento

para que su estela no olvide la casa.

Cierra la costura del aire

y guarda el canto de las olas

entre la piel de mis  sonetos.

Sujeta bien la noche 

a la espalda del espejo,

apaga de un soplo los bordes.

¡Ahora ya está todo!

Todo en silencio

 /AnA GaLinDo/


Estancia:  Umbrales y Ventanas

8 comentarios:

Julie Sopetrán dijo...

Con esa luna atada a tus azules, vencerás la noche y tus versos susurrarán el canto de las olas derramando sobre la arena la mejor poesía... Muy hermoso y romántico, Ana. Besos.

Gerardo Rivas dijo...

Siguiendo estas cuatro condiciones el amor vivirá para siempre, aunque por desgracia a veces la luna se escapa y la llama quema.
Precioso y reflexivo poema, te quiero mi amor.

Pluma Roja dijo...

Bello y mágico.

Saludos.

Antorelo dijo...

Esta noche intentaré atar la luna. ¡Qué versos más bellos!
Un abrazo

mj dijo...

Preciosas imágenes definen tus versos Ana.
Un soplo de luz azul ilumina esta entrada.
Besos

Ricardo Miñana dijo...

Muy bonitas tus letras Ana,
que tengas una buena semana.
un abrazo.

Marita dijo...

Ana!!! que bello poema... lleno de esplendor y sensaciones. La metáfora de atar la luna es realmente deliciosa. He renovado la imagen de mi blog y estoy dedicando un mejor espacio a los sitios de mis amigos, colaboradores y conocidos poetas. Cuando quieras puedes pasar por allí y miras cómo quedó la mención de tu blog.

Nos seguimos leyendo. Besos!!

Laura Martín. dijo...

Te dejo mi crítica una vez más.
¡Qué gusta da leerte!

El ritual de apagar: En el poema presentaa una serie de pequeñas acciones antes de dormir. Hay que dejar todo en su sitio: la luna, el aire, la noche. Dormirse se convierte así en una forma de poner orden y dejar fuera lo que pueda alterar la calma.
El poema va pasando de esas pequeñas acciones a un estado de calma total. «Todo en silencio» no significa solo que no haya ruido, sino que todo ha quedado tranquilo y en su lugar. La realidad se apaga suavemente y llega el momento de dormir, y quién sabe si del amor.

Felicidades por tu riqueza expresiva.
Abrazos