13 abril

El mapa mudo del verso



El silencio quiso alojarse en su boca,

habitarla, velándola como a un muerto.


Para poder expresar su extrañeza,

tomó del álamo

el fresco sonido de sus ramas;

de las horas,

el trazo que dejaba el viento;

y del agua,

la melodía privada

que arrastra los latidos del tiempo.


Quiso recordar su nombre,

las vetas que habían rodeado su rostro,

el mapa mudo de su cara,

su personal orografía.

Prefería mirar las insípidas luces

fenecer en la frontera del sueño,

mientras del aire tomaba la soltura

y del frío la dureza del hielo.


Cuando quiso hablar,

miró el reloj y era ya tarde:

dejó dormido el silencio

para otra alborada, 

para un nuevo destierro.


 /AnA GaLinDo/

Estancia: Vísperas del Fuego


IlusTración Lissy Elle

7 comentarios:

Nereidas-andresdeartabroblogpost,com dijo...

¡Qué pena que no escribas más poesía porque las bordas!
¡Preciosa!
Besos.

Ana Galindo dijo...

Gracias André. ¡Hay tantas cosas por hacer!... pero voy a escribir más, ya lo verás.
Tus palabras me llenan de estímulo.
Saludos afectuosos

Charlie El Balsero dijo...

tienes el arte de tejer tus versos en la mente de quien los lee y hacernos sentir lo describes.
wow, excelente
saludos
Carlos

Cecy dijo...

Aunque el silencio, calle.
No dejes para otro día la delicada manera de regalarnos tan bellos versos.

Un beso Ana :)

TORO SALVAJE dijo...

A los versos hay que atraparlos.
Si no es así se van para siempre.

Besos.

Humberto Dib dijo...

Qué bella poesía, Ana, no hay mucho más para decir.
Un beso.
HD

SexToNiveL dijo...

Análisis Literario:

Este poema posee una atmósfera introspectiva, sobria y de una gran fuerza evocadora.
Trabaja de forma impecable el tema del mutismo, la memoria corporal y la urgencia tardía de la palabra.

Saludos