06 enero

Maleta sin destino

Aquella mañana la esperaba en el aeropuerto. Miles de días sembrados de dudas habían aguardado entre los pliegues cansados de su cuerpo. Estaba descarnado hasta los huesos, y su piel y su corazón ansiaban tenerla cerca. Ella había decidido al fin acortar la distancia. Muchos kilómetros los separaban y parecía imposible caminar entre las nubes para alcanzarse.

Ella reunió el dinero necesario para adquirir aquel pasaje de avión: el comienzo de un futuro común. Seis noches y siete días impresos en un tedioso billete bicolor. Al salir del hotel, empujó la maleta hasta el fondo del microbús rozando con delicadeza sus asas. Dentro guardaba el vestido blanco con el que la vio por primera vez, dos libros con sus poemas y el álbum de fotos que él le había pedido. 

Ella era su regalo; él, su obsequio. Nada hacía presagiar la marea que arruinaría el instante.

Mientras aguardaba, él repasaba sus notas de amor y la blusa de hilo con flores azules comprada para resaltar el azul de sus ojos: eran sus regalos para aquella Noche de Reyes.

Antes de salir, la pantalla del correo se abrió para verificar el vuelo. Llovía y la calzada resbalaba como se escurren los años en la memoria. De pronto, una notificación idéntica iluminó dos pantallas a la vez, a kilómetros de distancia: alguien reclamaba su espacio en la vida de él, desvelando la trama de engaños.

Se quedó inmóvil, pétrea. Solo pudo contemplar desde la ventana cómo el microbús se alejaba con su maleta hacia aquel avión olvidado, cargando con su vestido blanco y sus versos. 

Nunca entendió en qué instante su vida fue a estrellarse contra un umbral clausurado, rasgando todas sus ilusiones en dos

De rodillas en la terminal, él permaneció aguardando con el regalo entre las manos pálidas y nudosas. Acaso ese era el precio amargo de sus sombrías mentiras.

En algún lugar, una sonrisa se dibujaba en la penumbra. Alguien sí había escrito la carta con las palabras adecuadas y encontró al cartero real capaz de entregarla en el destino correcto. Esta vez, la lluvia se había convertido en la más eficaz de las aliadas

 /AnA GaLinDo/

Estancia: Instantes contados




IlusTración BrooKe ShaDen

13 comentarios:

Ana Galindo dijo...

He dudado en ponerle a este relato otro nombre, como continuación del anterior que publiqué. Pero mejor lo dejo así. No siempre los regalos de reyes llegan a las manos de quienes los pidieron, y no todas las noches de los magos son precisamente mágicas.

Besos a todos y todas.

Joaquín Lourido dijo...

Querida Anita!!!
Lo importante es saber que los Reyes no es una fecha ni una estación, sino un estado de la mente. Valorar la paz y la generosidad y tener merced es comprender el verdadero significado de la Magia de los Reyes Magos. Estoy muy de acuerdo con el contenido.

Ojalá que la mayor parte de las noches te sean mágicas como tu belleza interna lo desea.

Besiños desde Lucus Augusti...

TORO SALVAJE dijo...

Los reyes son criados del Destino.
El Destino es el gran rey del universo.

Besos.

Unknown dijo...

"Es difícil caminar entre las nubes" y los reyes pueden equivocarse, incluso el destino. Buscamos aliados, en sendas mágicas siguiendo estrellas de presagios. Besos Ana me encantó el relato

MIMOSA dijo...

Lo he leído y releído. Me ha encantado Ana, me ha hechizado.Toda una historia en tan breve relato.
Hay precios que se han de pagar si como bien dices se construye un camino basado en mentiras.Hay caminos que no se explican, hay caminos que no se toman y hay otros que simplemente se esfuman. Mas todo pasa por algo.
Besos mi niña linda y disfruta al máximo (ya sabes), te mereces toda la felicidad que te pueda llegar.

Antorelo dijo...

Ana, los reyes también cometen errores. Espero y deseo que contigo no los hayan cometido y de colmen de lo mejor de lo mejor.
Me gusta tu relato.
Un abrazo, Ana.

Pluma Roja dijo...

El recuerdo frustrado de un evento que no terminó como se esperaba queda grabado en la nostalgia de la soledad.

Saludos Anita.

Uka. dijo...

Qué bonito este relato donde la lluvia se alía para poner las cosas en el lugar que ¿debieran?
Es sólo el tiempo quien lo decide lluvia tras lluvia...
Bonito de verdad.
Un beso.

Cecy dijo...

Que cierto, será cuestión de no pedir y que la vida nos sorprenda.
Intenso relato.
Emotivo.

Un beso

María dijo...

Bonito relato.

Espero que los Reyes Magos te hayan traído todo lo que hayas pedido.

Un beso.

Anónimo dijo...

ANA preciosa amiga,no ,no dejaré de escribir...salvo cuando comience mi rehabilitacion, que llevará unos meses, y se que todo estará muy bien!
hermos post,muy bello,sabes tienes alma...y allí en los poemas la dejas!
un abrazo enorme
besos
lidia-la escriba

La Gata Coqueta dijo...

Con apacible sosiego
me despierta el crepúsculo

para mostrame el paraíso
donde las letras tienen su reinado

no queriendo perturbar su silencio
con voz tenue te busco

queriendo dejarte con afecto
en esta luciente mañana un cálido saludo

María del Carmen

PD/Bienvenida al paraiso de los sueños.

Besos

Mateo Rivas (@mateorivas_poesia) dijo...

Un relato de notable pulso dramático que maneja con acierto la elipsis y la ironía trágica.
El contraste entre los objetos poéticos (la blusa de flores azules, el vestido blanco) y la crudeza de la mentira descubierta otorga a la prosa una atmósfera melancólica de gran calado.
Un ejercicio narrativo maduro sobre el desencuentro y las consecuencias del engaño.
Abrazos.