Ritual del despojo
Toma esta casa que el silencio habita,
este charco encallado en semillas,
mientras desarmas filigranas de tiempo
en un cuerpo ausente que ya no es el mío.
Lanza los viejos espejos que rompimos,
el cristal agrietado donde nunca
vimos caer el peso de la herida.
Riega el cansancio que juntos sembramos
con barro reseco y silencios
en el ángulo ciego del rincón.
Invéntame otra fábula que emigre
a un territorio limpio donde el nombre
sea solo un eco entre la piedra.
Olvida ya las rutas sin sentido,
las calles deshabitadas que cruzamos
persiguiendo la última respuesta.
Exige a la boca el desamparo
donde la intemperie original se cumpla;
recoge en la tinta el orden de los cuerpos,
y mide el asilo que salvó el poema.
/AnA GaLinDo/
Estancia: Arquitecturas del Tiempo

Ilustración: Anke Merzbach

6 comentarios:
Qué hermosura Ana, cuánta dicha hasde provocar en ese ser amado. Te felicito, por la intensidad de tus versos.
Te dejo un abrazo muy lindo, con gran admiración.
Seguir inventando cuentos, poemas donde habitar con el Otro,. Hermoso texto amiga. Besos
Me encanta, Ana, sobre todo el final. Sin el amor no hay poesía, pero el amor hay que escribirlo. Bellísimo.
wow que intensidad
saludos
carlos
La mejor medicina para el corazón,
es que lo llenemos de amor.
Te entrego las primeras gotas de rocío
para comenzar a cuidarlo...
...no te olvides de recogerlas.
Entre ellas se encuentra
una semilla de felicidad!!
Que este sea un delicioso
comienzo de semana para ti!!
Atte.
María Del Carmen
Ritual del despojo como un texto metalingüístico le aporta un valor añadido crucial a este poema: demuestra que la «casa» no es solo un espacio físico o emocional, sino la propia arquitectura de la obra. Escribir es el ritual que edifica las paredes de esa casa y protege la intimidad del frío.
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