23 julio

Collar de Palabras




 Collar de Palabras   

Hoy me seducen
perlas de poemas
para llenar tu cuello de palabras nacaradas.

Crecen alas ligeras para volar sin miedo
desde tu abrazo hasta mi pecho,
único hueco donde anida la verdad.

Busco cometas invisibles en el aire,
tocando apenas con los labios
una estela desarmada que os nombre.

¿En qué nube el alba heló la luz
que antes mantenía prisionera a la noche?

¿Cuándo nació esta necesidad de cantar
sin el peso de arpas melancólicas,
de soltar la risa como un vuelo indomable
y trazar en vuestros labios una luz sin orillas?

Siento, mientras la mañana estrena otra gota de lluvia,
que el cielo se limpia con multitud de trazos;
y que el día me cubre las manos
de frescura y aromas.
perlas de poemas
para llenar tu cuello de palabras nacaradas.


 /AnA GaLinDo/


A mi hija


Ilustración:  Bárbara Bezina  


A mi hija y nieto

Hoy es el día de mi cumpleaños. Todos estáis en mi corazón. . Gracias hija.

Ana vino del amor, con capricho en sus manos
Luz de luna y aguas cristalinas
Sabia pensadora y artista de alcor

Ana juega con sus pies
Pisa caminos de pétalos y arroz
Destroza los grises de alrededor

Ana danza las olas de su cabello de oro
Tumba las flores que rozan sus codos
Valiente guerrera de espada azul

Ana silba a las sirenas
llama a los grillos y a las luciérnagas
besa las heridas que el tiempo dejó

Con las rocas fabrica su sendero
No le incomoda ni viento ni aguacero
Planta jolgorios de melocotón

/ MariNa MarTínez GaLindo /

* Por unos "taitantos" tan bien llevados. Por otros "taitantos" llenos de ti*

Te quiero, Mamá ¡¡ Feliz Cumpleaños !!

5 comentarios:

Shuare dijo...

¡Felicidades! Espero que hoy haya sido un día muy feliz. Un besote.

Charlie El Balsero dijo...

FELIZ CUMPLEAÑOS AUNQUE SEA ATRASADO.
SALUDOS
CARLOS

6tercerciclo@gmail.com dijo...

Ana, como siempre, llegando al corazón...
Me encanta tu poema y el de tu preciosa hiha.

Consuelo dijo...

Preciosos los dos poemas. De tal madre, tal hija! Besotes a ambas.

Anónimo dijo...

Saber que este texto es un homenaje a la hija y al nieto otorga una luz completamente nueva y entrañable a la composición.
La poesía familiar suele caer con facilidad en la ingenuidad, pero aquí se sostiene sobre una elegía del gozo, un agradecimiento sobrio y luminoso por la vida recibida a través de la descendencia.