08 julio

OaSis. Prismas de SaL



No hay oasis adormecido

donde no habite el amor.

Todo lo que quiero

es beber del néctar

libre y sereno;

un sol en el pecho,

y canales de viento entre las manos.


Despertar en la luz tibia

de la mirada,

dibujando girasoles en el alma

convertida en prisma de sal.


Mientras el mundo se inunda

—cual diluvio en desierto—

por el inagotable manantial 

que brota de la entraña.


Y así, al abrigo de una sonrisa,

calmar la inagotable noche

hasta el fondo del cauce.


 /AnA GaLinDo/

Estancia: Palabras y Desiertos


Ilustración: Lauri Blank

3 comentarios:

Sara O. Durán dijo...

El retrato y deseo de alimentar al mundo a partir de un amor muy profundo e intenso.
Besos.

Chaly Vera dijo...

Una bella ilusion.


Besos

Lucía S. Matesanz (@lu.matesanz) dijo...

Me fascina la libertad que transmite el poema: no es un amor dependiente ni triste, sino 'libre y sereno'. El puente entre el diluvio en el desierto y la luz del amanecer crea una atmósfera en la que da gusto quedarse.