No hay oasis adormecido
donde no habite el amor.
Todo lo que quiero
es beber del néctar
libre y sereno;
un sol en el pecho,
y canales de viento entre las manos.
Despertar en la luz tibia
de la mirada,
dibujando girasoles en el alma
convertida en prisma de sal.
Mientras el mundo se inunda
—cual diluvio en desierto—
por el inagotable manantial
que brota de la entraña.
Y así, al abrigo de una sonrisa,
calmar la inagotable noche
hasta el fondo del cauce.
/AnA GaLinDo/
Estancia: Palabras y Desiertos

Ilustración: Lauri Blank

3 comentarios:
El retrato y deseo de alimentar al mundo a partir de un amor muy profundo e intenso.
Besos.
Una bella ilusion.
Besos
Me fascina la libertad que transmite el poema: no es un amor dependiente ni triste, sino 'libre y sereno'. El puente entre el diluvio en el desierto y la luz del amanecer crea una atmósfera en la que da gusto quedarse.
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