Y la niña de oro
se hizo tierra.
Y la niña de tierra
se hizo mar.
Y el mar la transportó elevada
a las nubes lejanas
con casitas de sal.
Y la niña de mar
se hizo de hojas,
y las hojas doradas
se hicieron cristal.
Ahora luce hermosa y altiva
en las montañas lejanas.
En su ojos una estrella,
en sus hombros un chal.
/AnA GaLinDo/
Estancia: Vísperas del Fuego

Ilustración: Estudio artístico TravelArtReality
A mi hija de pelo rojo, que comienza una nueva etapa.

1 comentario:
Ahora que sé que es para tu hija, las imágenes del final se llenan de emoción.
Ese 'en sus hombros un chal' suena a la protección y al abrazo de una madre que la contempla orgullosa desde la distancia mientras ella conquista sus propias montañas.
Abrazos
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