28 junio

El CoLor del VaCío


La soledad no tiene colores. 

Los tonos grises atraviesan, infinitos, 

los afilados costados del cuerpo vencido 

y alisan sus sombras con insistente vacío.


Azul para el mar, 

azul para las nubes, 

para el rocío el carmín, 

para mi boca, Tú.


 /AnA GaLinDo/

Estancia: Palabras y Desiertos




Se trata de una exploración sobre cómo la presencia del otro es capaz de reconfigurar nuestra percepción del mundo.

1 comentario:

Javier Morales dijo...

Lo fascinante de este poema es cómo nos lleva de la penumbra a la luz. La primera parte te hace sentir el frío y la pesadez de la soledad en el propio cuerpo, pero la segunda rompe ese gris con un ritmo fresco y popular.

Ese cierre tan rotundo ('para mi boca, Tú') demuestra la magia que tiene la poesía: capaz de ilusionar y sanar el vacío con una sola palabra.

Enhorabuena.