27 agosto

La palabra dicha




El día que volvamos a encontrarnos
tomaré tu mano tibia
en el refugio eclipsado
donde enterramos versos.

En la penumbra
de los besos lentos,
se teñirá de azul el horizonte,
y descansará el deseo.


Bajo la quietud serena
de la palabra dicha,
aprenderá la noche
a nombrarnos de nuevo.

 /AnA GaLinDo/

Estancia: Vísperas de Fuego


Ilustración: Arte digital


 




7 comentarios:

madroca dijo...

Bellísima composición, azul cielo, azul mar, azul infinito

LEONORCITA dijo...

ME ENCANTA. Todo es tan azul y celeste que leyendo parece que estés en el cielo o en medio de una inmensa lluvia. Estupendo como juegas con el color y el sentimiento.

Besos......Leonorcita

Juan Gerardo dijo...

Las palabras harán crecer corazones con alas azules y las manos se estrecharán con los colores de una paleta de pintor.

Felicidades por tu maravilloso texto.

Pluma Roja dijo...

Un poema con mucho colorido. El azúl me gusta mucho.

Saludos cordiales Ana.

Shuare dijo...

Me ha encantado la imagen...

Un saludo!!

MIMOSA dijo...

¡Como me gusta el azul! En todas sus tonalidades, predomina en mi casa por todos lados.
Genial abrazo que entremezcla el cielo y el mar.
Besos.

@Marcos_Vidal_Letras (Revista de Poesía Contemporánea) dijo...

Ese 'refugio eclipsado' y el cierre con la noche aprendiendo a nombrar de nuevo son dos hallazgos bellísimos. Hay una ternura sobria, muy verdadera, que emociona precisamente por no necesitar aspavientos ni adorno innecesario.

Pocos versos logran resolver el tema del reencuentro con tanta elegancia. El poema fluye como una respiración que se apacigua hasta encontrar su lugar en la palabra.

Felicidades, Ana