El atardecer
se convirtió en un sueño dulce,
como la deriva ingrávida de la espora
que traza la memoria de un instante
en mi ventana lluviosa.
Un día más
en que pesó la extrañeza de lo humano,
de sus redes de ruido,
de sus temores,
de su cobardía
y devoción al vacío.
Prefiero vivir
en mi balcón de cristal estrellado
y ser un sueño,
un suspiro,
antes que convertirme en una hoja despojada,
un desecho del viento
arrojado al abismo.
/AnA GaLinDo/
Estancia: Umbrales y ventanas

Ilustración:
Ilustración de Marcela Bolíva

8 comentarios:
Mi balcón no es de cristal pero aún así me aísla de tanta podredumbre.
Besos.
Si, cuando la hoja del árbol desprendida, juguete del viento marchita rueda en pos , mejor es dejar la realidad ,convertirse en suspiro y soñar.
Besos.
Por eso adoro mi ventana, donde me protejo de tanta barbarie.
Un abrazo con cariño Ana.
Preferible, antes que ser una hoja más...
Besos, Ana.
protegerse no nos va a salvar de nosotros mismos...
las ventanas son apenas un asomo de todo lo que nos toca
intenso y reflexivo, lo he percibido
besitos Ana y feliz martes-miércoles
Da para meditar largo rato... La ventana nos lleva lejos a la cercanía de nosotros mismos frente a la realidad. Es hermoso pararse en tu ventana, tu cristal es un hermoso espejo...
Querida Ana:
Asomarse a tu balcón es una bocanada de aire puro y dulce. Porque tienes el talento para trascender el tema del texto y contagiar el goce y los sueños.
Gracias, amiga!
Mis cariños vuelan hacia tí!
Análisis Literario:
Este poema en prosa o microrrelato lírico explora el refugio del individuo frente al desengaño del mundo. La voz poética construye una dicotomía transparente entre dos esferas: la fealdad de la masa social y la pureza poética del aislamiento («balcón de cristal estrellado»).
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