12 mayo

El Jardn entre Sombras. Un cuento de princesas.

La princesa salió a pasear, a la caída de la noche, por los jardines del palacio encantado. Siempre lo hacía rodeada de ágiles lebreles y fieles doncellas. Se detuvo ante su mata favorita de peonías, cerca de un estanque empedrado. Brillaba la luna en lo alto y cubría las flores con su luz plateada. Entonces ella comenzó a bostezar.

De detrás del seto sembrado apareció un apuesto lacayo, con hilos de sombras sobre su oscuro cabello. La luz de sus ojos resaltaba en la noche y la princesa enmudeció ante tan bella visión. Adelantó su mano para tocar aquel rutilante pelo azabache, y él se dejó atrapar por el olor de su piel. 

Rozó la princesa el pliego amarillento sin llegar a descifrar la miseria escrita en sus trazos. Casi no consiguió que ella sostuviera entre sus pálidos dedos las súplicas escritas de un pueblo hambriento y envuelto en tinieblas. La suave caricia de la discreta princesa lo acabó de matar.

Un silencio de mármol se apoderó de la noche. En el breve espacio que separa una caricia de un abismo se cruzó el acero; el metal del puñal, escondido entre los pliegues de la miseria, pesó más que el perfume de las peonías.

Ella murió de la primera puñalada que el lacayo le asestó en el corazón, y él con los ojos abiertos y el cuello encharcado en la sangre que decidió infligirse con su propio puñal.

Las doncellas aterradas llamaban al rey, que estupefacto decretó cien días de luto. Desolado, se despojó de oropeles y se retiró a una torre elevada en la montaña, donde se dedicó a llorar.

Cuando años más tarde salió de su encierro, encontró un pueblo sin hambre, que había vuelto a florecer.


 /AnA GaLinDo/

Estancia: Instantes Contados


Ilustración: Annie Leibovitz

12 comentarios:

Julie Sopetrán dijo...

Hermosísimo cuento que nos enseña a superar el hambre y la crisis a través del amor. Precioso ejemplo donde el lacayo y la princesa se conocen, se encuentran entre las mismas tinielbas del jardín... Se encuentran para morir de amor. La sangre de ese amor purifica al pueblo. Te felicito Ana. Me ha encantado. Besos.

TORO SALVAJE dijo...

Sangre azul y justicia social.
Por separado van mejor.

Besos.

Nereidas-andresdeartabroblogpost,com dijo...

El pelo azabache, el aroma de la piel, así a través del amor llegar la súplica de un amor más sublime, y se cerrará el ciclo ,con o Sin ..,el hombre volverá a florecer.
Haría falta que la lírica tomase decisiones.
Hermoso, tierno y aleccionador.
Besos.

Sara O. Durán dijo...

Ideal...
Besos.

Bee Borjas dijo...

Qué historia Ana!!!
Esa manera de redimir la injusticia a través del amor, me pareció una figura maravillosa.
Sólo tú puedes crear estos tesoros.
Otro instante de cielo para mí.
No recuerdo cuantos te debo... :)
Un ramillete de besos para tí!!!

FIBO dijo...

El mal se tiene que extirpar desde la raiz...un besote preciosa...un buen cuento de una verdad.

Cecy dijo...

Es un cuento propicio para estos tiempos, que no nos dan ninguna tregua a mejorar, claro a nosotros nada mas.

Un abrazo grande amiga, ten una linda semana.

Juan Pardo dijo...

Un didáctico y moralizante cuento que tan sublimemente escribes ..... sacudiendo el corazón y despertando la conciencia de que el amor es el auténtico redentor.Un hermoso texto , poetisa amiga.Un fuerte abrazo.

chalyvera@gmail.com dijo...

Todo es cuestión de sangre; unos consiguen el perdón, otros sacian su hambre y otros consiguen la libertad.


Besos

La Gata Coqueta dijo...



Es toda una motivación pasar a saludarte aunque no nos veamos. Solamente se encuentran y dialogan fluidamente los textos de nuestros sentimientos.

Lo que nos une día a día sin tener en cuenta el tiempo ni la distancia que nos puedan separar, sin causarnos alejamiento alguno. Siendo una inmensa satisfacción saber que tú estas ahí y que escuchas el susurro de las palabras haciendo que sea aun más bello y poético el aliento de nuestra amistad.

Un beso hecho suspiro

Y un abrazo hecho zafiro

Con mi afecto para ti

María del Carmen


julia rubiera dijo...

bello, emotivo y reflexivo cuento nos regalas querida y admirada poetisa . Infinitas gracias por concedernos el privilegio de ser testigos de tus letras. Muchos besinos de esta amiga admiradora.

Lucía S. Matesanz (@lu.matesanz) dijo...

Qué manera tan fina y poética de contar una revolución.
La imagen de las súplicas entre los pálidos dedos de la princesa antes del desenlace es de una potencia increíble.
Eres increíble.