09 junio

La raZón descaLza



¡No!

¡No!

¡No soy yo!

Es el espíritu

que fractura las condenas

y libera de cadenas

a la razón descalza.

Abriéndose las venas

sobre el papel blanco,

pulido y desnudo,

donde brota, incauto,

este poema.

No brotan al azar:

las esporádicas letras

se alimentan en la sombra,

engendran su propio fuego

sin mandato ni sostén,

ligeras,

¡sin mí!


 /AnA GaLinDo/


Estancia:  Umbrales y Ventanas

Ilustración: Dasha Zaytseva


10 comentarios:

Sara O. Durán dijo...

Es tu espíritu el que habla, el que vuela hacia tus lectores y conmover sus coraones.
Un beso amiga poetisa del amor.

Nereidas-andresdeartabroblogpost,com dijo...

..Y tu espíritu habló y engendró el más bello poema. ..Así sin ordenes muy hermosa,¡ligeras!
C'est magnifique!
Besos.

Mª Teresa Martín González dijo...

Que fuerza tiene las palabras de tu poema.

Un saludo.

Alma naif dijo...

Extrañaba leer a una verdadera poeta!!!
Tus letras son siempre disfrutadas Ana!!!
Me gusta mucho leerte...
Me alegra volver a hacerlo.
PD. Solo una cosa... no te hago esta visita para que la devuelvas... solo es un placer para mí estar aca de nuevo...!!!
Besos a tu alma, siempre.

Antorelo dijo...

Qué bien sabes derramar sobre el blanco papel tus letras.
Precioso.
Un abrazo

Chaly Vera dijo...

A ni ne encanta la palabra NO


Besos

TORO SALVAJE dijo...

Tienes un espíritu envidiable.
Escribe como Dios.

Besos.

Bee Borjas dijo...

"Es mi espíritu que rompe las condenas y libera las cadenas"
Y así comienza uno de tus poemas más bellos...
Eres increíble, Ana!!! Siempre me sorprendes.
Un lujo y una inspiración venir a leerte.
Te dejo todo mi cariño desde la soleada y otoñal Buenos Aires!

Julie Sopetrán dijo...

Hablas de tu alma y del amor, hablas de la libertad, de la poesía que hay en tí... Bellísimo.

Jorge de la Fuente - Cuadernos de Estética y Letras dijo...



En este texto asistimos a una declaración de poética visceral. Ana despoja al acto de escribir de todo amaneramiento académico para devolverlo a su estado de trance y sangría.
La negación inicial actúa como un latigazo que rompe el control del ego, dejando que el lenguaje fluya como un organismo vivo sobre la página blanca.
Una pieza breve pero de un dinamismo dramático impecable.

Abrazos, querida amiga