15 enero

Suéñame. Vaivenes


Como esas mañanas frías de invierno

en las que, al despertar, tu imagen retiene el encuentro,

un copo aislado de nieve marca el instante

en que volvemos a ser

uno.

[Suéñame]

A cinco minutos de la nada,

todo parece desordenado y convexo.

Tu boca riega con agua de lluvia

adormecidos paisajes desiertos.

Tus labios me pueden,

tu aliento se hace fragmento.

[Ámame]

Cruzo el desierto de espejos que nos desvelan

hasta la amapola suave donde dormitan los recuerdos.

Un gemido inunda los arañazos de la piel

cuando te meso el cabello

y me defino completa.


Vas y vienes

flotando en la niebla de las cosas,

hasta llegar, sediento,

al centro de la vida.


Ya nada es solo mío,

ni siquiera este aliento reseco

con el que dibujo en el vaho

tu húmeda boca

y mi cálido beso.


 /AnA GaLinDo/

Estancia: Vísperas del Fuego



Ilustración: Lissy Laricchia

5 comentarios:

Begoña Giménez dijo...

Precioso poema,lleno de ensueño.

Nereidas-andresdeartabroblogpost,com dijo...

Cortos, intensos, apasionados como un adagio latino.
¡Gracias por regalar belleza!
André

Chaly Vera dijo...

uy, muy buenos

Besos

Antorelo dijo...

Me gusta el poema que has escrito.
saludos

Unknown dijo...

Un texto fragmentado, como si fuese el aliento entrecortado por el frío del invierno. Bello, como todo lo que escribes...