EsTa noche los peces volaron de a cientos
y empaparon de escamas las manos;
confundieron las nubes con oLas
y las verdes colinas con azuLes océanos.
Ahora el aire se cree mar
y llueve sileNcio.
/AnA GaLinDo/
EsTa noche los peces volaron de a cientos
y empaparon de escamas las manos;
confundieron las nubes con oLas
y las verdes colinas con azuLes océanos.
Ahora el aire se cree mar
y llueve sileNcio.
/AnA GaLinDo/