Como quien quiere entrar,
golpear la puerta.
Golpear
con los restos
de la inocencia
entre las manos.
Tanta rabia en el puño,
tanto ciego resplandor
en la mirada.
Golpear. Golpear
hasta derribar
la puerta.
Habitar
otra vez la casa azul.
/AnA GaLinDo/
Estancia: Vísperas del Fuego
Ilustración: Gabriel Pacheco