26 agosto

Entrega



Recorro el sendero

que dejó tu paso,

bajo la copa antigua de un roble.

Bebo las frutas

que nacen del aire

y me detengo en el trazo

que adivina tu nombre.

Descanso en el brote

que acerca la rama

y nutre mis huesos resecos.


Aquí estás con tu sonrisa.

Aquí estoy yo.


 /AnA GaLinDo/

Estancia: Arquitecturas del tiempo


Ilustración: Brad Kunkle
/Diario de Atardeceres/

3 comentarios:

Cecilia dijo...

siempre alguien nos acompaña en el camino, querida Ana

bello post !
un beso

Pluma Roja dijo...

Un poema cargadito de bellas metáforas. Muy lindo Ana. Y la ilustración me fascinó.

Saludos cordiales.

@Elena_Muro_Poesia (Red de escritoras / Poética del cuerpo) dijo...

Impacta muchísimo la dureza de esos huesos resecos justo antes de la sonrisa. Hay algo de resurrección vegetal y física en el poema.

Pasar del desgaste del camino al abrigo del roble está contado con una sobriedad bellísima.

Abrazos