La escarcha del anhelo
Tengo frío.
Siento hielo en los huesos
que acaban de gozarte,
y ampararte entre los hilos azules
de mis pensamientos.
Y se quedan rígidos mis dedos,
asidos a tu imagen
que devora mi memoria
como un fruto en su jarra de hielo.
Con la escarcha de los días de distancia,
de las horas apacibles que contienen una historia
donde nacen las flores del anhelo.
Apoyada en un árbol desnudo de raras hojas,
bajo esta noche estrellada,
me siento a tiritar.
Tengo frío.
Siento hielo en los huesos
que acaban de gozarte,
y ampararte entre los hilos azules
de mis pensamientos.
/AnA GaLinDo/
[ IlustRación de EleNa VeDerniKova]


9 comentarios:
He venido caminando no, he de decir navegando de blog en blog de mis amigos. Y descubro que todos, tienen grandes poemas. El tuyo es una maravilla.
Un fuerte abrazo.
Saludos cordiales.
Frío no!
Gotitas de calor dulce compartidas!
Mil besos, y Muchísimas Gracias por ese post tan bello, con ese cielo tan lindo!!!!
Me encantó!!!!
Feliz Miércoles, amiga y Muchísimos Momentos Dulces, hoy y todos los días!
Te Quiere,
Male. :)
Ese frío es invencible.
Podemos apaciguarlo, calmarlo momentáneamente o disimularlo pero al final triunfará.
Besos.
Lo frío es distancia, ausencia, soledad, separación...Pero contra el frío está el acercamiento, el encuentro, la compañía, el compartir... Muy bonito tu poema.
En el puesto anterior hice un comentario, pero no ha salido.
Saludos
Hola Ana, tienes un premio en el blog para ti.
Un abrazo!
Me ha encantado tu poema de frío, casi estoy tiritando porque esas letras azules se quedaron conmigo...pero también hay flores del anhelo que traerán nuevos gozos a los huesos. Precioso frío. Un abrazo ANITA!!!
Regresarán tus colores para alejar tal frío, tus olores, tus delirios, tus sueños de enamorada, tus dulces palabras, mientras te cobijaré bajo mi abrigo hasta que sientas todo el calor que te entregan mis mimos.
Besos tesoro.
Esta pieza destaca por la precisión con la que traslada una experiencia corpórea y erótica hacia el terreno de la desolación metafísica.
El acierto del poema reside en no abordar el frío como un fenómeno climático, sino como la secuela física de la distancia.
Destaca el contraste entre la calidez de la memoria reciente y la escarcha que invade el presente.
Una muestra de lirismo sensorial pulcro y sugerente.
Enhorabuena
En un intento de poner en palabras la inmediatez de la ausencia: ese instante exacto en que la piel, aún tibia por el encuentro, empieza a registrar el abandono y la distancia como un frío físico que todo lo atraviesa.
Gracias por vuestros comentarios
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