La próxima vez llegaré temprano.
Es una deuda.
Te buscaré en la alborada,
aplazaré el ocaso.
Impide que el lapso repita
la espiral invertida del tiempo
o nos congele de nuevo las manos.
La efusión ya no busca más mitos:
solo derramarse en nuevas estancias,
mientras la ropa va cediendo, desprendida,
en almohadones de cálamos blancos.
La historia es ahora esta otra leyenda
que acoge nuestros cuerpos rendidos
bajo una luz indeleble;
allí donde la desnudez de la carne se sostiene,
ardiente y estática,
tras la línea de techos inclinados.
/AnA GaLinDo/
Estancia: Poesía del sosiego

Ilustración: Berta Drost

9 comentarios:
Para un ángel?
Seguro que si.
Besos.
Yo es que no sé pasar en silencio por páramos hermosos.
Y el tuyo siempre desde que conocí tu poesía,me parece bellísimo.
Así que tranquila,adelante con tus proyectos y me conformo con venir a leer estas poesías tuyas tan especiales.
Besos.
Yo también, Ana, como Marinel, necesito leerte, me encanta tu poesía, y no es necesario que me leas a mi, si no tienes tiempo, yo lo comprendo... Y prefiero que escribas. Tu poema me parece fantástico, creativo, subrrealista... Precioso. Un beso, amiga.
Yo te leo y me encanta... tambien paso cuando puedo, no te sientas culpable de nada ok???
Bellisimo poema este... tan lleno de magia... y la imagen (quedé prendida de ella) creo que algun dia de estos pasaré a buscarla si me lo permites!!!
Besos a tu alma van!!!
La vida es ahora otra leyenda, ¡tu leyenda" ..Y esa luz indeleble eres tú , faro en un risco de tu mar , desde en medio del azul del mar surgen los destellos de tu luz.
Yo tendré tiempo para ti y tú no necesitas disculparte.
Un beso y mi cariño
Querida Ana:
Visitar tu casa es un bálsamo para el alma. Espero que entiendas, que para mí es un placer leerte.
Tú, quedate tranquila y utiliza tu tiempo para armonizar todas tus cosas. Nosotros, los que disfrutamos de tu talento y sensibilidad, sólo deseamos leerte.
Vale, amiga?
Te dejo todo mi cariño y un abrazo enormísimo!
Bello poema, especialmente bella la primera estrofa.
Un gusto leerte.
Te dejo un fuerte abrazo y un besito.
Hasta pronto Ana.
Yo creo que vas llegando siempre justo, precisa y con bellas palabras.
Solo respira y listo.
Un abrazo Amiga... creo que voy a seguir tu camino, me parece lo mas acertado, digo con respecto al blog. :)
El ritmo del verso sostiene su cauce. La progresión desde la alborada y el ocaso hasta los techos inclinados tiene la cadencia de una plegaria o una capitulación serena.
Aunque hay presencia del cuerpo y la carne («desnudez de la carne»), la fuerza dominante del poema es la restitución de la paz, la reconciliación con el tiempo transcurrido y la consagración de la calma en un espacio protegido.
Un poema muy complejo. Una deuda o promesa con el tiempo con ligeros toques metafísicos.
Gracias por regalarnos estas joyas.
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