26 mayo

RefuGio. HistoRia de un aBandoNo



    «A finales de octubre, cuando llegue el otoño, plantaremos un árbol sobre su loma».
Eso me dijo mi padre cuando le pregunté para qué había hecho aquel montículo de tierra sobre la parcela que se divisaba frente a la ventana de nuestro salón. 
Era una colina sin hierba, a donde corría a esconderme  si aumentaban los gritos. 
Lo comprendí todo cuando, al cumplir ocho años, me subí a aquel árbol aislado para escapar del silbo del cinturón que laceraba mi espalda. 
Su tronco cedió, y sus ramas me escondieron, meciéndome. Delicadamente, sus áridas hojas me llenaron de suaves caricias; las mismas que  no recibía desde que mi madre, a principios de un otoño lejano, nos abandonó.

 

 /AnA GaLinDo/

Estancia:  Umbrales y Ventanas

Agatha Katzensprung

13 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Que pena...
Ese maltratador merece un rayo que lo carbonice.

Besos.

lichazul dijo...

triste y real trabajo
cuántos aún pasan por semejante abuso y violencia
y nada tiene que ver el estátus social , porque esto es transversal en toda sociedad sea o no desarrollada, pasa que no se denuncia y se calla a veces por miedo absoluto

abrazo Ana y buen fin de semana

Maribel G. M dijo...

Por desgracia, hay muchas historias similares, pero ninguna debería haber ocurrido.
Un beso

Nereidas-andresdeartabroblogpost,com dijo...

Hermoso , entrañable y triste;pero llega.
Besos.

Bee Borjas dijo...

Es paradójico que algo tan bellamente contado describa un suceso tan salvaje y doloroso.
Me pregunto cómo es posible que haya gente que no conozca la misericordia?
Recibe todo mi cariño, bella Ana!

Marinel dijo...

Historias para no dormir las conciencias.
Besos.

batalla de papel dijo...

Un tono amargo, el maltrato, pero hermosamente expresado.
Abrazos

lichazul dijo...

gracias Ana por tu huella, solo recuerda , mi blog no es un diario de vida, es un espacio de creación poética, por lo tanto la voz de quien habla no necesariamente es la voz de la persona real.

Bueno supongo que lo sabes , porque tu eres poeta

besitos y feliz domingo

Ian Welden dijo...

Describes tu tragedia con altanería y valentía. Te mereces que ese árbol te haya arrullado entre sus ramas.
Escribes con fuerza pero también con delicadeza.
Me has emocionado.

Un saludos desde Copenhague donde los cerezos en flor celebran la llegada de la primavera,

Ian.

Marisa dijo...

Todo maltrato es dolor
pero lo es mucho más
cuando lo reciben los niños.

Un gran abrazo Ana.

Ana Galindo dijo...

Bueno... sólo dos palabras para recordar que esto es un texto, inspirado en realidades. Pero que mi padre era un ser maravilloso, culto, dulce y bueno.
Gracias por vuestros comentarios.

Besos

lichazul dijo...

jajaja Anita, esto de hablar en primera persona trae sus consecuencias jajaja

besitos y abrazos, acá sigue lloviendo desde el viernes, nos parecemos a los patos jajajaj

LUCÍA MALDOTTI dijo...

Imposible no sobrecogerse con esta lectura. La imagen del árbol meciendo a la infancia vulnerada y sustituyendo la caricia materna es de una delicadeza triste y bellísima.
Me ha encogido el corazón. Esos versos en prosa donde la naturaleza acoge lo que los humanos rompen dejan una huella imborrable