A lo lejos, en las sombras que protegen la noche, la vi llegar a paso lento, perfumando el ambiente con el dulce olor que arrastra a su paso la seducción.
Era un ángel de elevada estatura, con un largo cabello que caía como una cascada azulada sobre sus hombros desnudos.
Incluso en la distancia, quedé atrapado por sus grandes ojos de un oscuro infinito, que me dejaban ver a través del iris todo lo que su mente creaba.
Cuando al fin la tuve frente a frente, mi cuerpo dejó de moverse y cuanto me rodeaba se distorsionó hasta languidecer.
Miles de marañas se enredaron en su rostro mientras, con un rudo ronquido, me susurraba al oído: «Deberías saber que los monstruos camuflan sus deformidades con elegante atractivo».
/AnA GaLinDo/
Estancia: Vísperas del Fuego

En este relato brevísimo juego con la ilusión de la mirada: transformo el lirismo inicial de la noche en un espejo que desvela la verdadera cara de la seducción. Es mi manera de recordar que, a veces, los monstruos más peligrosos se visten con la elegancia de nuestros propios deseos.

10 comentarios:
Fantástico!!!
La seducción letal de los demonios...
Las rosas con espinas, que nos encadilan con su perfume y nos arañan con sus espinas.
Sensual y muy real.
Un texto estupendo, mi amiga!!!
Un gustazo leerte, Ana!!!
Todo mi cariño y admiración para tí! :)
El ángel seductor, enamorado de la noche... Me encanta la descripción y el despertar. Es importante tenerlo frente a frente y conocer su fuerza. Me ha encantado, como todo lo que escribes. Un beso, Ana.
Un demonio vestido de ángel,como tantos reales que se nos ciernen...
Uf,qué terrible suena y sin embargo qué cierto es.
Besos.
Entre monstruos y ángeles , la seducción camina.. deberíamos reconocer el camuflaje, pero a veces no podemos ver más allá de la superficie. Bello y seductor tu poema.
je.
Hay monstruos sensuales y atractivos.
Que lindo lo contaste, aunque el trasfondo sea cuidarse de las fatalidades detrás de una cara angelical.
Un abrazo Amiga.
Se me llenó la vida de monstruos.
Feos y guapos.
Y me dan miedo.
Besos.
Hola. Después de un largo periodo sin leer blogs, es un placer volver y leer lo que has escrito. En particular este escrito me ha gustado mucho, bueno, siempre me gusta lo que escribes, pero es que el tema de los ángeles y esa forma de relatar el encuentro. Me lo he imaginado tan bien...
Un abrazo
Lobos vestidos de corderos. Siempre fue así.
Un abrazo
Todos usamos una mascara
Este microrrelato destaca por un manejo sobresaliente del suspense y del mito del 'ángel caído' o la 'femme fatale' de la literatura gótica.
La primera mitad deslumbra con imágenes de lírica romántica clásica, lo que vuelve aún más demoledor el giro grotesco y revelador del párrafo final.
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