31 mayo

La casa azul


Como quien quiere entrar,

golpear la puerta.

Golpear

con los restos

de la inocencia

entre las manos.

Tanta rabia en el puño,

tanto ciego resplandor

en la mirada.

Golpear. Golpear

hasta derribar

la puerta.

Habitar

otra vez la casa azul.



/AnA GaLinDo/

Estancia: Vísperas del Fuego


Ilustración: Gabriel Pacheco

1 comentario:

Unknown dijo...

Hay que destruir algo para volver a habitar los lugares que se aman. Saludos, bello poema.