Nunca, como a tu lado, dejé de ser piedra.
Yo, que siempre quise ser nube y lluvia,
Agua sobre una hoja que brota,
La Tierra que cobija a una luciérnaga pálida
Fuego cambiante en llamaradas de ideas…
Solo pude yacer como canto rodado
De manantial inclemente
-a veces de cal y otras de arena-
Hasta llegar al cauce
Que tomó forma precisa en tus manos
/AnA GaLinDo/
Estancia: Vísperas del fuego

IlusTración de Zena Holloway

2 comentarios:
Me encanto, muy bueno.
Besos
Excelente riqueza metafórica. El tránsito del mineral al agua y la forma definitiva esculpida en el cauce le da un peso poético y una maestría impecables
Publicar un comentario