12 julio

De CharCos y FríO


Te
busqué

bajo la lluvia, 

te busqué.

Charcos rotos,

gotas garzas.

Te esperé.

Vi pasar la gente,

vi morir las horas,

y de frío 

me vestí.

Las celindas en mis manos,

pétalo a pétalo,

fueron deshojándose

con el aguacero.

¿Quién iba a decirme

que tú, en tu orilla,

templabas

con tu aliento

el agua helada

que mojaba mis pies?

 /AnA GaLinDo/


Estancia:  Umbrales y Ventanas

13 octubre

Sequías y lloviznas


Sequías y lloviznas

De entre las nubes
 llueven ríos de silencios; 
la incógnita de montones de momentos 
empapados de iras y sonrisas, 
pieles que intentan naufragar en un islote acordonado, 
desde el que tender un delgado hilo dorado, 
para cruzar a la otra orilla hacia un ser más íntimo,
... hacia nosotros mismos.


De los montes brotan caudales de estiaje 
que nos hacen padecer la sed de las palabras
o de los gestos.

La pregunta nos llena de desiertos y le otorga poder 
al pensamiento, 
que se ocupa de poblarlos.
Entonces, la poesía se hace danza 
y la voz se vuelve música.

En giros apasionados me sigues envolviendo 
y riegas esta melancólica sequía.



 /AnA GaLinDo/ 

~Estancia: Palabras y Desiertos~



23 septiembre

El No Tiempo.




Cuando cumplir años se convierte en el refugio exacto de la serenidad, contemplo este mapa y descubro que casi nada discurrió según los trazos que yo había imaginado de hace dos décadas.

"Por donde dije que jamás caminaría, acabé dejando mi huella.

Las peldaños que prometí no rozar los fui subiendo de dos en dos, con la prisa de quien busca el aire.

Acogí verdades y nostalgias que solo dejaron en mi caudal tres tristes poemas y el espejismo breve de un hogar.
Ciertos afectos se disolvieron en la niebla del camino, mientras que almas luminosas, con las que antes jamás habría compartido ni el calor de un café, hoy tejen conmigo la estancia.

Viajé sin mapas de ruta, sostenida únicamente por la geometría intacta del Ser.

He peleado hasta la extenuación por causas perdidas en las que ahora no invertiría ni un minuto de mi tiempo, y he encontrado el sentido de mi vida en momentos que antes habrían pasado inadvertidos.

En este nuevo ciclo me despojo del antiguo libreto; la escena ya no se ajusta ni al pliegue liviano de este chal.

Cuando una mujer decide disolver el sufrimiento, la mentira y la memoria prestada; 
cuando dice desde el centro de su templo: «Basta, hasta aquí la travesía», no hay vientos de ego ni trampas de la ilusión que detengan el retorno a su propia verdad.

Ahí se abren las ventanas del Alma.

Comienza la alquimia del aliento. El sendero que la devuelve al origen, a recordar quién es. Nadie prometió un mapa llano, pero es la vía sagrada.

Esa certeza conecta directo con su naturaleza salvaje: ahí radica el verdadero milagro.

Hoy sostengo un descanso, un espacio en el día sin tiempo dentro de este cuaderno de bitácora que albergó tanto claroscuro.

Ya no brotan en mí versos de desvelos o desamores: han cumplido su ciclo.

Mi único interés se rige por el compás del corazón: inhalo la belleza del presente y exhalo el aliento alquimizado que tengo el poder de entregar.

Soy la hacedora de mis días, mi propia alquimista. Aprendí a ser maga.

Gracias por la luz en el camino. Toda sombra y toda aurora fueron maestras.

                                         /AnA GaLinDo/ 

[Fotografía personal]



 ~Estancia: Umbrales y Ventanas~

01 septiembre

Los HiJos de las PalaBras




El cáLiz alto de los árboles
se  ondula
con el soplo fresco del alienTo,
 que en la tierra no podemos escuchar.

Tal vez los páJaros sí,
por eso cantan
baladas que suenan como palabras
despejadas y secreTas.


Entonces
intentamos voLar y  quedamos
en los aledaños del significado
que anhelamos desnuDar.
Atendemos los lenguajes del río
o los verBos de la sal;
el canto del viento en las ramas,
o los versos melancólicos
de las caracoLas de la mar.



Las raíCes están vetadas
para los hijos de la palabra.

Los sonidos se destilan,
y en silenCio se derraman.

 /AnA GaLinDo/


Estancia:  Palabras y desiertos


Dedicado a todos los poetas, amigos y escritores que derrochan generosamente sus palabras en estos espacios, llenándolos de versos y calor.

17 julio

ArquitecTura de CicaTrices




El tiempo no curó ninguna herida.

Las curaron las madrugadas en las que luché con mi mente.
Las curaron los silencios que me hicieron escucharlo todo.
Las curaron los abrazos que me di a mí misma
y ese rayo de sol que acarició mis penas.

Las curaron las noches en que no me atreví a rendirme.
Las curaron los poemas que comencé a deshacer,
dando espacio a los paréntesis y a los puntos finales.

Las curaron las letras que no leí
y las palabras de compasión recién inventadas.
Las curaron las caricias que otorgué a mis miedos,
al comprender que no conocía otra forma de amarme.

Las curé yo cuando me pedí perdón por el daño causado,

cuando te pedí perdón por incluirte en mi vida
para vivir una historia donde no cabían más cuentos.

Las curé YO cada vez que, a pesar de todo,

SONREÍ.


El tiempo, solo fue 

un cómplice complicado

un compás arrítmico

un amante imaginario

un cáliz amargo

un aria de plegarias

un bucle con quebrados.

Mis momentos de expansión

mis causas elevadas

una visión

un argumento

mi mejor manifiesto.

Mi reconexión.

/AnA GaLinDo/ 

Estancia: Vísperas del Fuego

[Ilustración: Catrin Welz-Stein y Fotografía de Mark Arbeit,]

Texto e imágenes con @copyrights


15 junio

CiTa


Usted y yo

tenemos una cita pendiente.

No importa si es agosto o diciembre.

Sé que ese día lloverá,...

sin miedo.

De repente.

Yo le haré café, y usted me hará la vida.

                                          /AnA  GaliNdo/ 

[Estancia: Poesía del sosiego]


08 mayo

Ella


A mamá desde Bélgica (Marina)...

El Sol se fue con ella,
se fue hacia el suR,
a lugares
más agraDables,
más suaves, más briLlantes.

Se fue con ella y yo cerré las puerTas
para que el frío no borrase
su huella, su oLor,
su hueco en el soFá
y todo su aMor me quedó una
vez más …un poquito más leJos.

Y aunque el Sol se fue con ella, ¡ella me dejó la lluvia!
Y la LluVia llamó hoy a mi venTana para que la abra,

 que no la cierre, para que entre,

para que no la olviDe y
para que no me olvide que ella No Se irá
de Mi.

[ Marina M Galindo]

Gracias hija, por ser tan hermosa.

Estancia:  Arquitectura del Tiempo


/¬Ilustración de Elena Vedernikova¬/

01 abril

Llegas/ La última inocencia

Ilustración Gabriel Pacheco

Llegas.

Como la lluvia
algunas tardes;
con un rumor
suavecito
de agua clara...;

y dan ganas
de bailar
descalza y niña
sobre la hierba
fresca y temprana.

Llegas.

Y yo te espero,
detrás
de mi última inocencia;
a hombros
de mi insistente esperanza.

 /AnA GaLinDo/

Estancia:  Voces de la lluvia

18 marzo

La I M-P E R F E C T A muJer que haBita en Mí, en NosoTraS



Ella tiene más historias que años.
Carga consigo más decepciones que aciertos,  
más heridas que trofeos  
y muchas más soledades que abrazos.  

De los quinientos defectos que tiene,  
cuatrocientos noventa y nueve no le pertenecen;  
el resto fueron etiquetas,  
pero no le pesan, porque aprendió a quererlos,
a llevarlos como lleva la sonrisa en la boca
o como se avivan sus labios resecos.

Ella es un sueño de carne y hueso,
un ángel de fuego,
un universo ligero,
un planeta multidimensional,  
un átomo en el espacio inmenso.  

Es la que le puso coraje a todo  
cuando el mundo le dio la espalda.

Ella, la que está triste y baila;  
la que está aturdida y viaja;  
la que tiene miedo y acelera;  
la que se mantiene fiel y no cambia.  

Perfectamente imperfecta,  
nada de belleza estándar.
Distinta e igual a todas:
alegre, niña, correcta, furiosa,
rebelde, apasionada.

Un fractal para mirar  
a través de los agujeros negros.  
Esa a la que le apagan la luz y más brilla;  
a la que le tapan el sol y más arde;  
la que puede ser semilla, flor,  
primavera y árbol.

Ella es la lluvia que inunda cuando llora,  
y transforma su dolor  
cuando elige desterrar la herida  
y crear portales dorados.

Sabia como la mires,
renaciendo tras el mayor de los derrumbes.
No necesita las manos de nadie...
pero si la abrazas sabrás
que está hecha de millones de memorias de cuarzo.

Esa mujer que vive en ti, en mí, en nosotras;
esa sorprendente mujer imperfecta
que sana cuando sonríe,
que es magia, que es arte...;
que muere y renace cada día
para crear de nuevo su espacio.

La que a veces sientes sin verla...
Que caDa noche susPira a tu Lado.

                

                                           /AnA GaLinDo/ 

Estancia:  Vísperas del Fuego

[Obra de Stvan Sandorfi]





06 marzo

SoMoS NosoTraS/ La Malla Interna


NO SOY YO, SOMOS NOSOTRAS.

Si pudiera contar mi verdad entera,
expresaría confusiones e incoherencias,
de esas inmensas
que nos asaltan con la tristeza.

También te daría respuestas
de las más sensatas y certeras,
cuando la energía fluye
y el corazón se expande.

Si pudiera mostrar con arte todo lo que siento,
verían fundidos en mí los cuatro elementos:
soy naturaleza, soy mujer.
Soy bendición para algunos
y a veces refugio para el desapego.
Pero nada de lo mío es solo mío.
Soy yo misma y tu sombra
las que caminamos enlazadas, sosteniéndonos.

Soy yo y somos miles,
que sin vergüenza ni miedos
intentamos volver a contar la historia
con el alma en las manos
y el corazón en la boca.

Somos el olvido
y construimos el recuerdo de nuestra malla interna,
receptiva y creadora.
Manos suaves y fuertes
—que a veces sin voz y desde lo oscuro
fueron negadas o ignoradas—
vienen tejiendo las redes que nos han amparado
para que jamás caigamos al vacío.

Y si debemos caer,
juntas nos levantamos
porque estamos conectadas
en este inexplorable misterio.

Porque yo soy tú. Y tú eres yo.

Y juntas, el Universo.

 /AnA GaLinDo/ 

Estancia: Vísperas del fuego

[Fotografía tomadas de Pinterest]


- inspirado en el libro de Alejandra Baldrich