24 junio

HeChiZo de AmoR

[<¬Hechizo de Amor para la Noche ..o día...de San Juan¬>]



HaCe alGún tiEmPo decidí hacer un hechizo de amor en la Noche de San Juan. Llamé a mis amigas las hadas y las ninfas para que me asesoraran. Algunas de ellas piden ser desencantadas cuando se asoman esta noche a las aguas cristalinas y así cambiar el tiempo en el espacio y conseguir que un día o un mes pueda ser un año o un siglo. Entonces, me acerqué a la orilla y les pedí que me llevaran cerca de mi amor y que se quedara a mi lado durante una eternidad, que nos trasladaran, si fuese necesario, a la isLa de AvaLoN donde no existe el tiempo, la distancia, la enfermedad, el frío o el dolor.

Ellas, para agradarme y viendo mi impaciencia y mi sollozo, me dictaron la siguiente fórmula:

HeChiZo para EnaMoraR

Materiales:

1 metro de seda roja.
1 foto de la persona amada.
6 rosas rojas.
Una fragancia que le agrade.
1 frasco de cristal grande.

Preparación:

Deshojar las seis rosas rojas e introducir los pétalos en el frasco de cristal diciendo: «Si te quiero enamorar, escucha este conjuro y de mí nunca te olvidarás».

Derramar la fragancia sobre los pétalos dentro del frasco.

Rodear la fotografía con la cinta de seda roja repitiendo el conjuro: «Si te quiero enamorar, escucha este conjuro y de mí nunca te olvidarás».

Guardar la fotografía así envuelta en el interior del frasco.

Mantener el frasco sellado durante siete días. Al octavo día, destaparlo para que el aroma se libere al aire.

NOTA- Al noveno dí­a la persona que hechizaste estará enamorada profundamente de ti.


Pero tras entregarme esta receta, me llevaron aparte y me susurraron al oído un secreto mucho más ancestral, accesible solo para las verdaderas iniciadas.

[-Aquí lo reproduzco, aunque confío que sabréis guardar el secreto...-]

«Al enamoramiento hay que atribuirle una naturaleza mágica —me dijeron—: no existe otro hechizo tan eficaz como el amor mismo».

Por este motivo, reconvertí la formula del hechizo, haciendo de ella una fiesta para el corazón:


Desenrollar el metro de seda roja
solo para rozar nuestras manos
y confundir su textura con la piel.

Guardar tu fotografía en el mueble
para recordar el amor del momento.

Deshojar las seis rosas sobre la alfombra
hasta que el cuarto sea un oasis de pétalos.

Dejar correr el aroma de la fragancia
que se tibia al contacto con el cuerpo.

Y en el frasco de cristal grande,
guardar únicamente los besos:
los que se quedaron por dar
y los que irán naciendo.

Y así, sin más conjuros,
dejar afuera el frío,
disolver con fuego los miedos.

 /AnA GaLinDo/

Estancia: Umbrales y Ventanas



[IlusTracióN de CoSey KaBa]

1 comentario:

Entre borradores. Laura dijo...



¡Qué estructura tan genial! Usar la plantilla de un hechizo popular como prólogo para luego desarmarlo con el poema es un recurso narrativo impecable.
Nos enseña cómo la poesía puede tomar la artesanía del mito y convertirla en una verdad puramente emocional.
Lo llevaré a cabo!...