23 junio

Brotes de Ceniza



A veces te sientes
llamando a las puertas del cielo.

Porque de infiernos
ya sabes demasiado.

Hay restos de naufragios sin recoger,
de tardes de invierno
disfrazadas de verano
en un junio cualquiera.

Hay olvidadas Noches de San Juan
donde ardieron las hogueras
y todos los incendios.

Luego,
aquellos desencantos con encanto.

Sin embargo, se hace el silencio.
Inhalo los escombros,
dejo caer las manos...

Dentro sigue el fuego,
la pasión intacta.

Por fuera, la luz que me ilumina
haciéndose materia en el camino. 

Brote de ceniza, geometría de la luz:
la certeza de saberme plena en medio de la estela.

Ya no pido entrada a ningún firmamento.

Soy la casa,
soy el fuego
y soy la puerta.

/AnA GaLinDo/

~ Estancia: Vísperas del fuego ~



23 abril

ArquitecTura de CicaTrices




El tiempo no curó ninguna herida.

Las curaron las madrugadas en las que luché con mi mente.
Las curaron los silencios que me hicieron escucharlo todo.
Las curaron los abrazos que me di a mí misma
y ese rayo de sol que acarició mis penas.

Las curaron las noches en que no me atreví a rendirme.
Las curaron los poemas que comencé a deshacer,
dando espacio a los paréntesis y a los puntos finales.

Las curaron las letras que no leí
y las palabras de compasión recién inventadas.
Las curaron las caricias que otorgué a mis miedos,
al comprender que no conocía otra forma de amarme.

Las curé yo cuando me pedí perdón por el daño causado,

cuando te pedí perdón por incluirte en mi vida
para vivir una historia donde no cabían más cuentos.

Las curé YO cada vez que, a pesar de todo,

SONREÍ.


El tiempo, solo fue 

un cómplice complicado

un compás arrítmico

un amante imaginario

un cáliz amargo

un aria de plegarias

un bucle con quebrados.

Mis momentos de expansión

mis causas elevadas

una visión

un argumento

mi mejor manifiesto.

Mi reconexión.

/AnA GaLinDo/ 

Estancia: Vísperas del Fuego

[Ilustración: Catrin Welz-Stein y Fotografía de Mark Arbeit,]

Texto e imágenes con @copyrights


23 febrero

EsceNario de AguA EstanCada. Plagios




E
n un intento ciego por recrear cada episodio de la vida de ella, comenzó a escribir poemas sobre frutas y aguas, dedicando versos de amor a pieles canela. Vestido con trajes azules que imitaban una pose prestada, colocó flores de plástico en un jarrón tallado que recordaba el cristal.

Bajo esa misma urgencia por imitar  sus costumbres, reunió fotografías para componer collages, superpuso melodías a un escenario sumido en la tristeza y vistió una tela descolorida con los restos de una vieja ilusión.

El plagio iba más lejos. Nació así una vida inventada, trazada con lentitud sobre el papel, en la que dio nombre a sus protagonistas y los hizo habitar un espacio donde el tiempo parecía disolverse en agua estancada.

Nombró los rincones, las grietas del yeso y hasta el crujir de la madera para convencerse de que aquel mundo era real. Cada palabra escrita era un intento desesperado de devolverle el color a la memoria, una maniobra de orfebrería para atrapar un eco que ya no le pertenecía. 

Pero la vida inventada, por perfecta que resultase sobre el papel, conservaba siempre un rastro impasible de plástico y flores sin raíz.

Fue al mirarse en el espejo con sus ropas azules cuando la verdad se le puso de frente: por más que copiara los gestos y la luz, la única presencia que habitaba la estancia seguía siendo la de ella.


 /AnA GaLinDo/

Estancia:  Umbrales y ventanas




23 noviembre

La Sombra Y la RaMa.



La rama se fue desviando del tronco
que contuvo, por memorias ancestrales,
toda la geografía del paisaje
contenido en el valle de la tristeza.

¿Cómo suponer que después de tantos vientos, 
después de tanto, de ir y venir por cuatro mares y sueños,
que un frío bloque  pintado de blanco
le sirviera de asiento para volver a crecer?

Como la niña sin nombre, 
de la que nadie se acuerda,
arañó en el suelo el sustento y el agua
que paliaran el hambre y saciaran la sed.

Ya no eran los  paisajes,
abiertos del Bósforo, ni las ruinas de Egipto,
ni aquella barcaza paseando entre flores y azules,
ni la rama que palia el  calor de un ron tropical.

Los mapas se enrollaban cerrando las puertas,
ventanas sin lluvia y vientos de alerta.

La rama se fue desviando del tronco

rasgando su espalda con ansia 
para armar de nuevo una luna
alejando las  sombras perversas
que la vieron sin vida
 y la dejaban morir.

Excusas de barro,
para troncos enojados y malqueridos
que solo miraron su miedo 
en aquellos paisajes que ahora ignoran cómo alimentar.

La rama airada,
cansada y helada, se fue alejando hacia la nimia bengala
que siempre colgó de su vientre.
La sangre y la suerte.
La vida ya no es arte,
solo un paisaje donde sostenerse
habitando el amor.

A medida que sobre la hierba anochece,
todo se va borrando, todo desaparece.
La boca, que recuerda un dulce nombre y lo nombra.
Una piel blanca y un tacto rosa.

Y en medio de este oscuro silencio, de esta calma,
ya no sé si es la sombra quien hizo desprenderse a la rama
o si es la rama encarnada la que ignoró hastiada a la sombra.



Dedicado a todas la sombras que durante los años de encierro ignoraron a la rama. 

Dedicado a todas las personas malqueridas a quienes olvidaron nutrir sin la mínima piedad.

/AnA GaLinDo/ 

[Fotografía Oriol Jolonch© – El bosque]



23 octubre

Planos y Vidas


 
«Cuando el oído es capaz de oír, entonces vienen los labios que hay que llenarlos con sabiduría»

Principios del Kybalion. Las 7 Leyes Universales.
Borró su existencia.

Aquella mañana encontró que su historia había desaparecido.

Primero anuló su afecto, más tarde su entorno y cuando dijo ¡basta!, anuló su huella de vida. Ahora lo veía nuevamente como un ser vacío de afecto al mirarlo sin filtro. Resultaba curioso observarlo en su intento de no dar explicaciones para salir a pescar.

Creyó que eran juegos de persona  despechada y procuró mantener la conciencia de su arrebato, aunque sus memorias ya no se rebelaran.

Las claves del cielo se escriben en la Tierra, pensaba ella. 

"Nada hay fuera del Todo"

Le dolieron los ojos por la desconexión. Inhaló y exhaló. Solo un ruido de tripas tras la ajustada lectura.

Ni palabras de perdón, ni honor a unos votos improvisados en un esperpéntico teatro de sombras. Ni un solo acto de verdad  en aquellos cómodos amaneceres, o tras las ofrendas gozadas.

"Lo que es arriba es abajo. Lo que es adentro es afuera"

Los códigos de sus células no entendían el mensaje que durante tanto tiempo había sido impreso con propuestas de honor, y su organismo no interpretaba la lectura.

Pero su cuerpo, ese polvo de estrellas que envolvía sus emociones y se camuflaba en las neuronas, la impregnaba en sueños de paz, recordando que todo estaba bien. Solo fue una representación ficticia de otro holograma inverso que decidió experimentar. Así debía ser. Así estaba escrito.

"Los opuestos son idénticos en naturaleza; los extremos se tocan; todas las verdades son medias verdades"

Aquella mañana se despertó y entendió mejor el mensaje.
Al borrar esa huella,  desaparecieron  lazos o votos inconexos. Y en un agujero negro se esfumó el camino del regreso por siempre jamás. 
Despejó la oscilación del recuerdo para dar paso a la coherencia.

"Nada está inmóvil; todo se mueve"


Entendió que el paso por su vida solo había sido experiencial y que nunca había sido un contrato de fe.
No quedaría grabado en la película de su dermis como parte de su linaje familiar cualquier incidencia, y no necesitarían reencontrarse en otros planos porque ya estaba cumplida la misión y finalizado el aprendizaje.

"Toda causa tiene su efecto; todo sucede de acuerdo a la ley"

Y entonces, el corazón comenzó a fluir. 
Primero como un pequeño manantial que brota abriéndose paso  entre las piedras. 
Luego,  como una cascada que invoca el salto al vacío;  discurrir serena por un cauce de piedras romas y musgo verde, como recién nacida.

Sin saberlo, le habían hecho el mejor regalo: el  de la integración.

"Todo fluye y refluye"

La vida es el Presente desde donde revisa el pasado como un amplio bagaje,  y solo es capaz de percibir un futuro creado en esencia.
Ahora,  sigue ilustrando el libro de su historia con las tareas bien hechas. 

"La generación se mantiene en todos los planos"

Todo estaba bien.
Así debía ser.
Así estaba escrito.

/AnA GaLinDo/ 




[Fotografías tomadas de Pinterest]




02 septiembre

La GoTa de AguA



Una gota de aGua 

oscilaba en el vértice de una hoja 

en un bosque queMado;

y aquel espacio herido se anegó

de danZas acuosas y verDes intensos.

Fue una minúscula goTa de lluvia 

la que temblaba en la copa de la hoJa 

de un monte olvidado,

que ahora es un verGel

aFinado y fronDoso.

 /AnA GaLinDo/

Estancia: Gotas de Lluvia



IlusTración Yann NgueMa

23 agosto

RetóRica de los indiCios



Solvente y disipada,
tu energía, que es absoluta,
encadena el correteo de mis palabras
hasta llegar a ese lugar en donde estremeces
cada estamento mío
con la dicha del dulce instante de tenerte.

Configuro la retórica rebuscada de nuestros indicios 
hasta rasgar contigo la otra mitad del liviano silencio, 
aquel que tan perfecto conoces 
y que también te pertenece.

Desafiamos juntos todo lo que nos ampara: 
la verdad inacabable, la ciencia incierta, 
las páginas rotas convertidas en mantel, 
el helor de los cuerpos vacíos que no ceden estupor 
y que nos seducen incesantes,
 hasta envolver, incautos, 
la piel de nuestra memoria.

 /AnA GaLinDo/


Estancia:  Vísperas del Fuego



Ilustración Catrin Welz-Stein






21 agosto

Las meMorias EscriTas


No se puede escribir sin escuchar el murmullo

que maneja su cauce desde muy atrás.

Existe un umbral, invisible pero denso,

donde las palabras se empapan de vida.

Allí mi mano no gobierna: obedece.

Escribir es abrir una grieta en la piel

y dejar que el tiempo se derrame en manantial.

En silencio... contemplando.---


Dentro, la memoria no es un archivo de cristal y orden.

Reconozco un cuarto en penumbra,

con hilos de luz filtrados por las rendijas,

con muebles cubiertos de sábanas, 

con olores que el aire ha guardado. 


A veces avanzo a tientas,

palpando reliquias cuyo tacto reconozco

mucho antes de pronunciar su nombre.

Otras, un solo gesto,

un sonido mínimo, me lanza de golpe 

a un escenario dorado.


La escritura me devuelve el mundo sin flitro:

no distingue lo que amo de lo que  hirió. 

Cada frase es una excavación: 

   se remueve la tierra, 

      se respira polvo, 

         se encuentran huesos, 

            flores secas, 

               trozos de esferas. 

Deseos intactos que viven sin tiempo.

Nada se fuerza.

Nada me pertenece del todo. Ni a ti.

Quizá escribir no sea otra cosa:

permitir que la memoria deje de vivir sin lastres pesados 

y convertirla en un santuario abierto para el caminante. 

Porque todo cuanto fue, descansará para siempre

al otro lado de esa puerta.



                                          /AnA GaLinDo/ 

Estancia:  Voces de la Lluvia

Ilustración: anKa zhuRavleva .]


 

03 agosto

Al caer la tarde. Voces



[/Cuéntame cómo va cayendo el sol.

Mientras hablas, olvidaré

los eriales del invierno.

Qué suerte ser la mitad del cuento de un atardecer

que observo al escucharte

porque mis ojos son tu voz/]


 /AnA GaLinDo/

Estancia: Poesía del Sosiego



IlusTración FeLillY